1. La obesidad se debe al desequilibrio energético. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el principal factor de la obesidad, se atribuye a un mayor consumo de calorías, que las gastadas a través de actividad física.
  2. La recomendación de ingesta calórica de la OMS es poco adoptada por los países del mundo. El consumo per cápita del mexicano es de 3,072 calorías diarias; más de 1,000 calorías encima de las 2,000 sugeridas por la OMS. De la población mundial menos del 5% sigue esta recomendación[1].
  3. Los países con alto consumo calórico, no son obesos. De los 10 países con mayor ingesta calórica (principalmente europeos y EU), nueve no registran los mayores índices de obesidad[2]
  4. La ingesta calórica de los mexicanos no ha variado en los últimos 15 años. Tanto la composición de la dieta, como la ingesta calórica no ha variado significativamente[3].
  1. Los refrescos representan solo alrededor del 5% de la ingesta calórica diaria. Los mexicanos en promedio consumimos 400 ml. diarios de refresco, que representa entre el 5 – 5.5%[4] del total de las 3,072 calorías per cápita diarias que consumimos los mexicanos.
  2. Dejamos de hacer ejercicio. En México el 56% de la población adulta no realiza ninguna actividad física[5], adoptando un estilo de vida sedentario. Entre los diferentes elementos que lo reflejan es que hemos incrementado en un 20% el tiempo que dedicamos para ver TV en los últimos 8 años[6].
  3. La televisión reemplaza la actividad física infantil. Según el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) los niños vieron televisión 4:34 hrs. en 2014[7], ocupando el primer lugar a nivel mundial, 117% más que lo recomendado por la Asociación Americana de Pediatría.
  4. Más autos, menos actividad física. Se ha incrementado 133% el número de autos por habitante en 17 años[8]
  5. No hay alimentos buenos ni malos, sino dietas buenas o malas. Expertos en nutrición coinciden que al categorizar un producto como bueno o malo, es perjudicial para nuestra salud en general, dado que se restringe la capacidad de elección de alimentos para llevar una dieta balanceada[9]

[1] Estimaciones con datos de hoja de balance de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y datos del Banco Mundial

[2] Estimaciones con datos de hoja de balance de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Estadísticas mundiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS

[3] Estimaciones con datos de hoja de balance de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)

[4] Estimaciones con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del INEGI y FAO

[5] INEGI. Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico

[6] Instituto Federal de Telecomunicaciones. Estudios sobre oferta y consumo de programación para público infantil en radio, televisión radiodifundida y restringida (2006-2014)

[7] IFT,  IDEM

[8] INEGI, Banco de información económica

[9] Postura de la Academy of Nutrition and Dietetics: Total dietary approach to healthy eating. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics. 2013:113:307-317.